LIMPIEZA

Hidrolimpieza

La hidrolimpieza es un tratamiento de limpieza que se basa en proyectar agua a presión contra los residuos depositados en la superficie viaria con objeto de arrancarlos y transportarlos por la corriente del agua hasta el imbornal de alcantarillado más próximo.

El baldeo, destinado a la limpieza, no debe confundirse con el riego de calles, cuya única función es la de humectar el suelo para evitar el levantamiento de polvo y refrescar el ambiente. El baldeo con agua a presión es el instrumento de limpieza más eficaz que puede utilizarse en las calles de una ciudad. El agua arrastra todos los residuos que se encuentran sobre los pavimentos, incluso los de menor granulometría, hasta los sumideros de la red de alcantarillado.

De todos los tratamientos de limpieza, el baldeo es el que ofrece mejores resultados. Parte de los residuos viarios están constituidos por polvo, conteniendo partículas de metales pesados, derivados del benceno producidos por los automóviles, la industria o las calefacciones, por deyecciones de animales de compañía o excrementos de caballos, por grasas de diversos orígenes, etc.

Todos estos elementos tienen efectos medioambientales negativos y ninguno puede retirarse completamente con el tratamiento de barrido. Para que su eliminación sea definitiva es imprescindible recurrir al uso del agua como elemento de limpieza.

El empleo del agua en los tratamientos de baldeo, en las cantidades precisas para obtener un adecuado nivel de limpieza, es una necesidad medioambiental, porque alcanza al campo de la higiene y de la salud.